Omega-3 en el embarazo y la lactancia: DHA, pescado y cuidados

En el embarazo se recomienda algo más de DHA. Cuánto, qué pescado comer y cuál evitar por el mercurio, y por qué el aceite de hígado de bacalao pide cuidado.

Plato con un trozo de salmón al horno y espinacas salteadas sobre una mesa de madera, junto a un vaso de agua, una servilleta de lino y un jarrón con flores silvestres
En resumen

En el embarazo y la lactancia, el DHA del pescado interviene en el desarrollo cerebral y visual del bebé. La EFSA recomienda sumar de 100 a 200 mg de DHA diarios a los 250 mg de EPA y DHA de los adultos. La AESAN aconseja pescado 3 o 4 veces por semana, sobre todo azul, evitando las especies con más mercurio. Un complemento debe decidirlo tu matrona o tu médico.

¿Por qué es importante el omega-3 en el embarazo?

El DHA (ácido docosahexaenoico) es una grasa omega-3 que forma parte de la estructura del cerebro y de la retina. Durante el embarazo, sobre todo en el último trimestre, el bebé lo recibe a través de la placenta, y después de nacer, a través de la leche materna. Por eso las necesidades de la madre aumentan un poco en estas etapas.

La Unión Europea reconoce que la ingesta materna de DHA contribuye al desarrollo normal del cerebro y de los ojos del feto y de los lactantes alimentados con leche materna. Esa declaración se refiere a una ingesta diaria de 200 mg de DHA además de los 250 mg de EPA y DHA que se recomiendan a cualquier adulto. Describe una función normal; no promete prevenir complicaciones del embarazo ni mejorar el desarrollo por encima de lo normal.

¿Cuánto DHA se necesita en el embarazo y la lactancia?

La EFSA propone para las embarazadas y las mujeres que dan el pecho la misma base que para los demás adultos, 250 mg diarios de EPA y DHA, más 100 a 200 mg de DHA adicionales. En la práctica, eso se consigue comiendo pescado azul un par de veces por semana dentro de las 3 o 4 raciones de pescado que aconseja la AESAN. Puedes ver cuánto aporta cada pescado en Alimentos con omega-3.

¿Qué pescado se puede comer en el embarazo?

La AESAN recomienda a las embarazadas comer pescado 3 o 4 veces a la semana, principalmente pescado azul, por su aporte de omega-3 y de otros nutrientes, variando entre especies. Son de bajo contenido en mercurio, entre otras, la sardina, el boquerón, la caballa, el jurel, el salmón, el arenque, la trucha, la merluza, el bacalao, la dorada, la lubina y el mejillón, siempre bien cocinados.

Hay que evitar durante el embarazo, cuando se planea y durante la lactancia:

  • Pez espada o emperador, atún rojo, tiburón (cazón, marrajo, tintorera…) y lucio, por su alto contenido en mercurio, que atraviesa la placenta y puede afectar al desarrollo del sistema nervioso del bebé.
  • Pescado crudo (sushi, sashimi, ceviche, carpaccios), pescado ahumado refrigerado o marinado y ostras, almejas o mejillones crudos, por el riesgo de *Listeria* y otros microorganismos.

¿Hay que tomar un complemento de omega-3 en el embarazo?

No necesariamente. Si comes pescado azul con regularidad, es probable que cubras el DHA que necesitas. Algunas embarazadas comen poco o ningún pescado, y en esos casos el profesional que lleva el embarazo puede recomendar un complemento con DHA, a veces incluido en el complemento prenatal junto con el ácido fólico y el yodo.

La decisión corresponde a tu matrona, ginecólogo o médico de familia, que conocen tu dieta, tu medicación y tu historia clínica. No todos los complementos de omega-3 están pensados para el embarazo: fíjate en las advertencias de la etiqueta y pregunta antes de tomar cualquiera.

¿Se puede tomar aceite de hígado de bacalao estando embarazada?

Mejor no, salvo indicación expresa. El aceite de hígado de bacalao aporta EPA y DHA, pero también vitamina A en forma de retinol, a veces en cantidades altas. Un exceso de vitamina A durante el embarazo puede ser perjudicial para el feto; la EFSA fija un máximo de 3000 µg diarios para las mujeres en edad fértil, y hay que sumar la de la dieta y la de otros complementos. Si quieres saber en qué se diferencia de otras fuentes de omega-3, lo explicamos en Aceite de pescado, hígado de bacalao, krill o algas.

¿Qué pasa si tomo demasiado omega-3 estando embarazada?

Con el pescado de la dieta es muy difícil pasarse. Con complementos, dosis altas de EPA y DHA pueden alargar algo el tiempo de coagulación, algo a tener en cuenta cerca del parto o si tomas medicación que afecte a la coagulación. Para el DHA tomado solo en complementos, la EFSA mantiene un nivel de ingesta seguro de 1 g diario, también en el embarazo y la lactancia. Sigue la dosis que te indique tu profesional sanitario y no sumes varios productos con omega-3. Más detalles en Efectos secundarios del omega-3.

Preguntas frecuentes

¿Se puede tomar ácido fólico y omega-3 a la vez?

Sí. No se conocen interacciones entre ellos, y muchos complementos prenatales los combinan. Toma solo lo que te haya indicado tu matrona o tu médico y revisa que no estés duplicando nutrientes entre productos.

¿Qué pasa si dejo de tomar omega-3 en el embarazo?

Si comes pescado azul con regularidad, lo más probable es que sigas cubriendo el DHA con la dieta. Si dejaste un complemento que te habían recomendado, coméntalo en tu próxima consulta.

¿Puedo comer salmón en el embarazo?

Sí, bien cocinado. El salmón es rico en omega-3 y bajo en mercurio. Lo que hay que evitar es el salmón crudo y el ahumado refrigerado, por el riesgo de Listeria.

¿Se necesita omega-3 durante la lactancia?

Sí, el DHA pasa a la leche materna. La EFSA recomienda las mismas cantidades que en el embarazo: 250 mg de EPA y DHA más 100 a 200 mg de DHA al día, que pueden cubrirse con pescado azul.

Fuentes

  1. AESAN – Alimentación segura durante el embarazo. Consejos básicos
  2. AESAN – Recomendaciones de consumo de pescado por presencia de mercurio
  3. EFSA – Scientific Opinion on Dietary Reference Values for fats (2010)
  4. EFSA – Scientific Opinion on the tolerable upper intake level for supplemental docosahexaenoic acid (2026)
  5. EFSA – Tolerable Upper Intake Levels for vitamins and minerals (2006)
  6. Comisión Europea – Registro de declaraciones nutricionales y de propiedades saludables

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