Sofocos en la menopausia: por qué ocurren, cuánto duran y qué hacer
Por qué aparecen los sofocos y los sudores nocturnos en la menopausia, cuánto duran, otras causas a descartar y qué ayuda: de los hábitos al tratamiento.

Los sofocos son oleadas repentinas de calor en el pecho, el cuello y la cara, a menudo con sudor y enrojecimiento. Aparecen porque la bajada de estrógenos desajusta el termostato del cerebro. Afectan a unas tres de cada cuatro mujeres, cada uno dura dos o tres minutos y la etapa de sofocos se alarga de media unos siete años.
¿Qué son los sofocos?
Un sofoco es una sensación repentina de calor intenso que suele empezar en el pecho y sube hacia el cuello y la cara. A menudo la piel se enrojece, aparece sudor y el corazón se acelera. Cuando pasa, es habitual sentir frío o un escalofrío, porque el cuerpo se ha enfriado al sudar. Según GuíaSalud, cada episodio dura entre dos y tres minutos.
Cuando ocurren de noche se llaman sudores nocturnos: te despiertas empapada, a veces hasta el punto de tener que cambiarte de ropa o de sábanas, y luego cuesta volver a dormir.
¿Por qué se producen los sofocos en la menopausia?
La temperatura del cuerpo la regula una zona del cerebro, el hipotálamo, que funciona como un termostato. Los estrógenos influyen en las neuronas que lo controlan. Cuando bajan, el margen de temperatura que el cerebro considera «normal» se estrecha, y un cambio mínimo hace que interprete que tienes demasiado calor. Entonces dilata los vasos de la piel y activa el sudor para enfriarte de golpe: eso es el sofoco.
Por eso los sofocos aparecen tanto en la perimenopausia, cuando los estrógenos suben y bajan, como después de la última regla. Lo explicamos en Estrógenos.
¿Cuánto duran los sofocos de la menopausia?
Según el Hospital Vall d’Hebron, unas tres de cada cuatro mujeres tienen sofocos o sudores nocturnos en algún momento. La AEEM indica que la etapa de sofocos dura de media unos siete años, y que más de la mitad de las mujeres los tiene durante más tiempo. Pueden empezar años antes de la última regla y seguir mucho después.
En la mayoría de las mujeres van perdiendo intensidad y frecuencia con el tiempo, pero en algunas continúan hasta pasados los 60. Que sigan después de la menopausia no significa que algo vaya mal: el termostato tarda en adaptarse a los nuevos niveles hormonales.
¿Cómo saber si los sofocos son por la menopausia?
Si tienes más de 45 años, la regla está cambiando o ha desaparecido y además notas otros síntomas, como peor sueño o cambios de humor, lo más probable es que sean de la menopausia. Pero los sudores nocturnos también pueden tener otras causas, y conviene que las valore un médico:
- infecciones
- hipertiroidismo (tiroides acelerado)
- algunos medicamentos, como ciertos antidepresivos, o tratamientos hormonales contra el cáncer
- ansiedad o ataques de pánico
- bajadas de azúcar en personas con diabetes
- con mucha menos frecuencia, algunas enfermedades de la sangre
¿Qué hacer cuando te viene un sofoco?
- Viste por capas de tejidos ligeros, como algodón o lino, para quitarte ropa en cuanto empiece.
- Ten a mano un abanico o un pequeño ventilador y un vaso de agua fresca.
- Respira despacio: inspirar y espirar lento y profundo durante el sofoco ayuda a algunas mujeres a sobrellevarlo mejor.
- Por la noche, mantén el dormitorio fresco, usa ropa de cama transpirable y deja agua en la mesilla.
¿Qué hábitos ayudan a tener menos sofocos?
- Identifica lo que los desencadena: muchas mujeres notan que el alcohol, el café, las comidas picantes, las bebidas muy calientes o el estrés los empeoran. Un diario de sofocos ayuda a ver qué te afecta a ti.
- Deja de fumar: el tabaco se asocia a sofocos más frecuentes e intensos.
- Muévete a diario: el ejercicio regular ayuda al sueño y al bienestar general.
- Cuida el peso: el exceso de peso se asocia a más sofocos.
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): la AEEM la cita entre las opciones sin fármacos; ayuda a manejar los sofocos y a dormir mejor.
¿Qué tratamientos hay para los sofocos?
Si los sofocos te impiden dormir o te afectan en el trabajo y en tu vida diaria, coméntalo con tu médico de familia o tu ginecólogo. Hay tratamientos eficaces:
- Terapia hormonal de la menopausia (THM): estrógenos, con un progestágeno si conservas el útero. Es el tratamiento con más eficacia demostrada frente a los sofocos y los sudores nocturnos. Puede tomarse en pastillas o aplicarse en parches o gel; según la AEEM, la vía por la piel no aumenta el riesgo de trombosis como la oral.
- Medicamentos sin hormonas: existen fármacos desarrollados específicamente para los sofocos, y otros que se usan con receta cuando la terapia hormonal no es adecuada, como algunos antidepresivos a dosis bajas, la clonidina o la tibolona.
Cada opción tiene beneficios, riesgos y contraindicaciones, por ejemplo haber tenido cáncer de mama o trombosis. La elección se hace con el médico, según tu situación.
¿Sirven las plantas o las vitaminas para los sofocos?
Es una de las preguntas más buscadas, y la respuesta honesta es que la evidencia es débil. Se han estudiado sobre todo las isoflavonas del trébol rojo y de la soja, la salvia y la cimicífuga: los resultados son contradictorios, el efecto, cuando aparece, es mucho menor que el de la terapia hormonal, y los productos varían mucho en composición y dosis. GuíaSalud recuerda además que la cimicífuga no debe tomarse si hay enfermedad del hígado o junto a otros medicamentos que puedan dañarlo.
Ninguna de estas plantas, ni ninguna vitamina, tiene una declaración de propiedades saludables autorizada en la Unión Europea para los sofocos. Si quieres probar un producto a base de plantas, coméntalo antes con tu médico o tu farmacéutico, sobre todo si tomas otros medicamentos o has tenido un cáncer de mama.
Preguntas frecuentes
¿Pueden aparecer sofocos años después de la menopausia?
Sí. En algunas mujeres los sofocos continúan muchos años después de la última regla, aunque suelen ser menos intensos. Si aparecen de nuevo tras mucho tiempo sin tenerlos, conviene comentarlo con el médico para descartar otras causas.
¿Qué infusión es buena para los sofocos?
No hay ninguna infusión con eficacia demostrada. Una bebida fresca puede aliviar en el momento, mientras que las bebidas muy calientes y las que llevan cafeína pueden desencadenar sofocos en algunas mujeres.
¿Los sofocos adelgazan?
No. Durante un sofoco el cuerpo pierde calor y líquido por el sudor, pero eso no supone una pérdida de grasa. Si pierdes peso sin buscarlo, consulta con tu médico.
¿Pueden tener sofocos las mujeres jóvenes?
Sí, por ejemplo tras una cirugía de los ovarios, con algunos tratamientos o en la insuficiencia ovárica prematura, y también por otras causas como el hipertiroidismo. Si tienes sofocos antes de los 40 años, consulta con tu médico.
Fuentes
- GuíaSalud – Menopausia: ¿qué cambios puedo notar? (información para pacientes)
- GuíaSalud – Menopausia: ¿qué tratamientos pueden recomendarle?
- AEEM (Asociación Española para el Estudio de la Menopausia) – Para la mujer
- Hospital Universitario Vall d’Hebron – Menopausia
- Centro Médico Teknon – Sofocos durante la menopausia



